
Corría el año 2000-2001, mientras el país se preparaba para vivir uno de los momentos mas difíciles de los últimos 20 años tanto en lo económico como en lo social, en Isidro Casanova, un barrio del Oeste de Bs. As. se gestaba esta propuesta musical que me trae hoy hasta acá para tratar de contarles un poco de la historia.
Cuatro jóvenes que en lugar de resignarse a sumergirse en las pocas posibilidades y en la diferencia de oportunidades que un sistema de Gobierno desgastado podía ofrecer, deciden tomar el camino más difícil: contar todas estas postales del día a día en una canción.
Así nace Viejo Rastrero, para cualquiera que no lo haya visto como yo lo viví se podría decir que seria nada mas que otra típica banda de Rock and Roll. Pero quizás sin darse cuenta se forjo casi una particular manera de vivir y sentir la música.
A diferencia de otras bandas de músicos Viejos Rastrero auto gestiona toda su expresión tanto en lo musical como en lo humano. Desde los transportes a la hora de su infraestructura hasta el cierre y arreglo de sus shows.
Así en el año 2004 editan “Absurda realidad” (después de varios demos y muchas canciones que solo coleccionistas y amigos de la banda poseemos) una producción que surge gracias a las canciones compuestas por Bruno y Nandy que ya se escuchaban en sus shows. Cuando digo que el país vivía momentos difíciles no exagero, basta escuchar las primeras canciones del disco para darse cuenta del mensaje que se quiere transmitir.
Viejo Rastrero deja bien en claro lo que piensa con melodías crudas y letras directas logrando así un aceptable disco en un momento tan particular.
Los años se presentaron difíciles paro paralelamente se vivían sueños casi hechos realidad.
Compartir escenarios con Gardelitos, festivales con Intoxicados, Resistencia Suburbana, Ratones Paranoicos, Nonpalidece, Cielo Razzo, Ser la única banda de Rock invitada en el Oeste al Reggae Fest y además logros en lo musical se convirtió en algo muy interesante que llevo a la banda a tomar las cosas mas serias y con una mirada más responsable.
Con unos años de madurez en sus espaldas y una bolsa de nuevas canciones con otro enfoque en la composición y lo artístico la vida los junto con Jorge Rossi y Burbujas Pérez, integrantes de Intoxicados, Productores, amigos y junto a los muchachos de Casanova Padres de una nueva criatura llamada “Imágenes Sueltas”.
Un disco plagado de variedad: Rock, Pop, Candombe, Reggae, influencias muy importantes que quedan demostradas en un disco solido, con letras bien explicitas y un sonido demoledor.
Así entonces Viejo Rastrero continúa por este largo y complicado camino que es el arte en nuestro país, y mucho más si de música hablamos. Y más aun. Si es música de la buena.
Así que fue un placer escribir este artículo para ellos, y un consejo para ustedes:
Cuando llego a mis manos su 1° CD de inmediato elegí mis canciones favoritas, pero ahora, debo admitirlo, no puedo hacerlo. Sin todas tan buenas y están tan bien interpretadas que me gustan todas.